¿SERA JUSTA LA LUCHA DEL MAGISTERIO
COLOMBIANO POR MEJORES CONDICIONES LABORALES?
Pregunta difícil de responder por parte de
una sociedad en común ante la cual, la imagen del docente está
desgastada por un sistema o estructura social, en gran parte,
responsable de la des motivación del maestro por múltiples razones.
En primer lugar, Colombia padece una
crisis de modelo educativo nacional. Cada cambio de gabinete
administrativo trae sus ideas tema de discusión, análisis y ensayo
precario durante el cuatrienio de vigencia; la verdad, en materia de
educación es tiempo ínfimo para pretender medir resultados de
un proceso que requiere mínimo 20 años para hacer lecturas
confiables. ¿Cuál es la queja del modelo educativo de
nuestros padres? ¿Acaso que formó hombres y mujeres trasparentes,
emprendedores, fundadores de pueblos y generadores de desarrollo? ¿Será
acaso ese, el descontento del gobierno frente a los maestros de hoy que firmes
a estos grandes valores nos oponemos a que nuestros estudiantes aprendan la
lamentable corrupción que ellos difunden por los medios masivos de
comunicación? ¿De qué sirve una nación tan rica en manos de las cuatro o
cinco empresas corruptas que monopolizan el estado?
En segunda instancia, la profesión
docente, tristemente, es de las más humilladas del país. Un arquitecto,
por ejemplo, construye toda una ciudadela residencial con los recursos más
baratos del mercado, se desploma, mata x cantidad de habitantes y
no hay problema porque la aseguradora indemniza a los deudos. Pero un maestro puede estudiar las N mil costosas carreras profesionales y si
no gana un examen de vinculación, no tiene, al menos la esperanza de
vincularse si llegase a sortear los obstáculos del periodo de prueba. Con tales condiciones ¿qué
joven actual querrá ser maestro?
En cuanto a honorarios si que decir.
Mientras un supuesto re insertado milita dos o tres meses en un grupo al
margen de la ley y se le abren todas las puertas estatales y el gobierno le asigna una mensualidad para
que se pueda dedicar tranquilamente a
seguir planeando su accionar delictivo, un aspirante a maestro en este país
tendrá que estudiar todos los años imaginados de la vida, para que,
de pronto, el día de su sepelio le lean el acta de
nombramiento, al menos en provisional. Dignísimo cuerpo gubernamental de nuestra querida y amada patria:
¿hasta cuándo van a entender que el desarrollo firme y sólido de la nación está
en una educación sólida, firme, planeada
y fundamentada ante todo sobre la formación humana en la disciplina, la transparencia, la
equidad; por encima de los mismos
saberes hoy al alcance de todos gracias
al auge de las TIC. ¡Todavía se preguntan que por qué los
resultados en pruebas externas son tan bajos.
Seguramente, la respuesta está en el espejo, donde vemos: maestros humillados y
desmotivados; gobiernos empañados de corrupción; estudiantes súper inteligentes
que entienden que para ser no naufragar en esta marejada de corrupción no basta
con ganar concursos de saberes por títulos de cartón y herramientitas TIC out
en el mismo mundo de la virtualidad.